Miedo al Fraude: Cómo protegerse de las posibles amenazas
¿Cómo funciona el skimming en cajeros físicos?
El skimming ocurre cuando se instalan dispositivos en cajeros automáticos y terminales de punto de venta para capturar datos y robar los PIN de los titulares de las tarjetas. Los estafadores luego usan esta información para crear tarjetas de débito o crédito falsas. Es precisamente por eso que evaluar las alternativas de transaccionar de manera directa mediante una cuenta corriente sin tarjeta en e-commerce reduce la dependencia de estos plásticos vulnerables.

Para evitar que clonen la tarjeta en un cajero automático o punto de venta, conviene revisar rápidamente si hay señales de manipulación del dispositivo, como piezas sueltas, dañadas, torcidas o rayadas. Si se detecta algo inusual, no se debe utilizar el cajero o punto de pago.
Los cajeros en interiores bien iluminados suelen ser menos propensos a ser atacados por dispositivos de clonación. Una vez más, puede ser útil cubrir el teclado al ingresar su PIN siempre que sea posible.
¿Por qué es peligroso el hackeo en conexiones públicas?
Cuando se realizan transacciones bancarias o compras en redes Wi-Fi públicas, los hackers pueden usar software de registro de pulsaciones para capturar todo lo que el usuario escribe, incluyendo nombre, número de tarjeta de débito y PIN. Por eso es importante tener cuidado al hacer transacciones en línea y usar siempre sitios web seguros con Wi-Fi privado al comprar o realizar transacciones bancarias.
- Intercepción de datos en tránsito a través de redes desprotegidas.
- Ejecución desapercibida de keyloggers en el sistema operativo del usuario.
- Exposición directa de credenciales críticas en pasarelas comerciales vulnerables.
¿Cómo establecer contraseñas seguras contra cibercrimen?
Para protegerse, especialmente cuando se usan redes Wi-Fi públicas, hay que asegurarse de usar contraseñas seguras, activar la autenticación de dos factores, si está disponible, y mantener actualizados tu software de seguridad, sistema operativo y navegador. Lo mismo aplica para los dispositivos móviles, como smartphones y tablets. Además, nunca se debe introducir los datos de la tarjeta de débito en una página web no segura, ni guardar esa información en el navegador web.
La autenticación de dos factores (2FA) bloquea hasta el 99% de los intentos de acceso no autorizados, sirviendo como una de las barreras digitales más robustas en la actualidad.
